Chile, julio 2025.- En la actualidad, elegir un dispositivo de audio no solo depende de la calidad del sonido o el diseño, sino también de su resistencia frente a los elementos. Las siglas IPX4, IP67 o IP68 se han vuelto comunes en las especificaciones técnicas de muchos productos, pero ¿qué significan realmente?
Estas denominaciones corresponden al grado de protección IP (Ingress Protection), un estándar internacional que clasifica el nivel de protección que ofrece un dispositivo frente al ingreso de partículas sólidas (como el polvo) y líquidos (como el agua). Por ejemplo, IPX4 indica que el equipo es resistente a salpicaduras de agua desde cualquier dirección, ideal para fiestas cerca de una piscina o una lluvia ligera. IP67 garantiza protección total contra el polvo y permite la inmersión en agua a un metro de profundidad durante un tiempo limitado. Por su parte, IP68 es el nivel más alto de protección: asegura resistencia completa al polvo y la posibilidad de sumergir el equipo por más tiempo y a mayor profundidad, sin comprometer su funcionamiento.
En este contexto, JBL, marca reconocida mundialmente por su innovación y calidad de sonido, ha desarrollado equipos que combinan un rendimiento sonoro sobresaliente con altos niveles de resistencia, pensados para distintos estilos de vida y tipos de uso. Tres de sus modelos lo demuestran.
El JBL Charge 6 es un altavoz portátil que incorpora la nueva tecnología AI Sound Boost, capaz de analizar la música en tiempo real para optimizar el rendimiento acústico con menor distorsión. Con hasta 28 horas de reproducción, una correa desmontable para transportarlo fácilmente y la posibilidad de conectar varios dispositivos mediante Auracast, este modelo también cuenta con protección IP68, lo que lo hace resistente al agua, al polvo y a las caídas. Además, incluye una correa de asa resistente y desmontable, ideal para quienes disfrutan llevar su música a todas partes, del auto a casa en un solo viaje, sin importar lo que cueste. Una opción pensada para quienes buscan potencia, durabilidad y autonomía en un solo equipo.
Por su parte, el JBL Flip 7 ofrece una experiencia sonora impactante en un formato compacto. Gracias a su diseño inteligente, este altavoz entrega graves más potentes y agudos más nítidos, manteniendo el tamaño ligero y portátil que lo caracteriza. También incluye AI Sound Boost, conectividad Auracast y hasta 16 horas de reproducción continua. Con grado de protección IP68, es una opción confiable tanto para el uso diario como para actividades al aire libre.
Además, incorpora el nuevo sistema PushLock con accesorios intercambiables: correa y mosquetón incluidos en la caja para enganchar, atar o sujetar el Flip 7 como más te acomode. Toda la potencia, con solo pulsar un botón. Y para quienes buscan la máxima fidelidad sonora, ahora es posible disfrutar de reproducción de audio sin pérdidas conectándolo a una fuente compatible a través del puerto USB-C*. Una opción ideal para los verdaderos amantes del sonido.
Finalmente, el JBL PartyBox 520 está diseñado para quienes quieren llevar la fiesta a cualquier lugar. Alimentado por baterías, este altavoz ofrece hasta 15 horas de música, efectos de luces integrados y un sonido potente y envolvente. Además, si necesitas seguir la fiesta, puedes cargarlo durante solo 10 minutos y obtener 2 horas adicionales de reproducción, o bien extender su autonomía utilizando una batería sustituible, la cual se vende por separado. Su grado de protección IPX4 lo protege contra salpicaduras, lo que lo convierte en un compañero perfecto para reuniones en patios, piscinas o cualquier entorno festivo.
Cada uno de estos modelos refleja el compromiso de JBL por ofrecer soluciones de audio de alto desempeño, combinando potencia, resistencia y diseño. Conocer el significado de estas siglas no solo ayuda a tomar una decisión informada, sino que permite elegir el equipo adecuado para cada tipo de experiencia.